El Vanguardismo viene del francés Avant-Garde se refiere a las personas o a las obras que son innovadoras, en particular en lo que respecta al arte, la cultura, la política, filosofía y la literatura.
Representa un empuje de los límites de lo que se acepta como la norma,
sobre todo en el ámbito cultural. La noción de la existencia del
vanguardismo es considerado por algunos como una característica del modernismo.
El término también se refiere a la promoción de reformas sociales
radicales. Fue este sentido el que fue evocado por el adherente a Saint-Simon, Olinde Rodrigues,
en su ensayo "L'artiste, le savant et l'industriel" ("El artista, el
científico y el industrial", 1825), que contiene el primer uso
registrado de "avant-garde" en su sentido ahora habitual: allí,
Rodrigues pide a los artistas "servir como el vanguardismo", insistiendo en que "el poder de las artes es, de hecho, la
forma más inmediata y rápida" para la reforma social, política y
económica.
La característica primordial del vanguardismo es la libertad de expresión, que se manifiesta alterando la estructura de las obras, abordando temas tabú
y desordenando los parámetros creativos. En poesía se rompe con la
métrica y cobran protagonismo aspectos antes irrelevantes, como la tipografía.
En arquitectura se desecha la simetría, para dar paso a la asimetría.
En pintura se rompe con las líneas, las formas, los colores neutros y la
perspectiva.
No hay comentarios:
Publicar un comentario